Biografía
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz, nacido Juan de Yepes Álvarez, nace en 1542, en Fontíveros (Ávila), siendo el tercero y último de los tres hijos de Gonzalo y Catalina, modestos tejedores.
Mueren su padre y el segundo de sus hermanos, y su madre se traslada a Arévalo, donde permanece unos cuatro años, para establecerse en 1551 con su hermano Francisco, ya casado y el pequeño Juan, en Medina del Campo, en búsqueda de mejor fortuna.
Su infancia y adolescencia transcurren en un ambiente de marcada pobreza. En el Colegio de los doctrinos recibe una preparación elemental. Compagina sus estudios trabajando en el hospital de Nuestra Señora de la Concepción de Medina, conocido como el Hospital de las Bubas.
Con 21 años ingresa en los Carmelitas de Medina, con el nombre de Fray Juan de Santo Matía, instalándose en Salamanca, en cuya universidad salmantina obtiene el bachiller en Artes, durante los años 1564-1567.
Se ordena como sacerdote en la primavera de 1567, e ingresa en la Cartuja, orden eremítica alejada de la inestabilidad de su orden en un momento de reforma del Carmelo.
En el verano de 1567 en Medina tiene lugar el decisivo encuentro con Santa Teresa de Jesús, quien le pide ayudarla en la reforma del Carmelo.
Abandona Salamanca para acompañar a Teresa de Jesús en su fundación femenina de Valladolid. Funda el primer convento masculino de la orden del Carmelo Descalzo, según la Regla primitiva y no mitigada de la Orden del Carmen, el 28 de noviembre de 1568, ceremonia en la que cambia su nombre por el de fray Juan de la Cruz. Sale de Valladolid y llega a Duruelo (Ávila), dando comienzo allí a la nueva vida renovada del Carmelo en donde Santa Teresa lo calificará como «portalito de Belén».
La fundación se traslada al vecino pueblo de Mancera de Abajo, Salamanca, donde desempeña el cargo de subprior y maestro de novicios.
En 1571 es rector de los descalzos en Alcalá de Henares. En la primavera de 1572 Santa Teresa lo reclama como Vicario y confesor de las monjas de la Encarnación en Ávila, donde ella está de priora, permaneciendo hasta diciembre de 1577, acompañando a Santa Teresa en la fundación de diversos conventos de Descalzas, como el de Segovia.
En 1575 el Capítulo General de los Carmelitas, reunido en Piacenza, envía un Visitador de la Orden para Calzados y Descalzos, el P. Jerónimo Tostado, con el objetivo de suprimir los conventos fundados sin licencia del General y de recluir a Teresa de Jesús en un convento elegido por ella.
En la noche del 3 de diciembre de 1577, Juan de la Cruz es apresado y trasladado al convento de frailes carmelitas de Toledo, donde comparece ante un tribunal de frailes calzados que le conmina a retractarse de la Reforma Teresiana. Al negarse, es declarado rebelde y contumaz.
Es encerrado en una oscura y angosta celda durante más de ocho meses. En un estado de abandono total, escribe entre otras su grandísima poesía de amor: las primeras 31 estrofas del Cántico Espiritual.
Las dudas sobre la licitud de la empresa teresiana, el sentimiento de desamparo, la angustia por el aparente olvido de los amigos (desconocedor de los desvelos de Santa Teresa y de sus gestiones en la corte), el progresivo desgaste físico unido al temor a la muerte son determinantes para la concepción del mayor de sus símbolos literarios, el de la Noche Oscura.
Con el convencimiento de que nunca será liberado y de que la prolongación de su cautiverio sólo puede acarrearle un desenlace fatal y absurdo, logra evadirse de la prisión en medio de la noche acogiéndose en el convento de Carmelitas descalzas, desde donde le trasladan al Hospital de Santa Cruz, donde convalece.
Se dirige hacia Andalucía para reponerse y llega como Vicario al convento de El Calvario en la serranía jienense, aislado y retirado de las tensiones entre calzados y descalzos. Visita regularmente a las monjas descalzas de la fundación de Beas de Segura, de la que era priora Ana de Jesús con quien entabla amistad. En este entorno sosegado y relajante, en plena naturaleza, disfruta de una etapa de fecunda creatividad: Cautelas, Avisos, Montecillo de Perfección, el poema Noche oscura.
En 1580 se erige el Carmelo Descalzo como provincia exenta. Aunque no será hasta 1588 (muerta ya Santa Teresa) cuando logre ser Orden independiente. En 1581 tiene lugar en Ávila su último encuentro con Teresa de Jesús, en el que tratarán de la fundación de Granada y Burgos.
En enero de 1582 viaja a Granada, acompañado de Ana de Jesús, toma posesión del Priorato de los Mártires, donde permanecerá hasta 1588, el periodo más largo de su vida como religioso descalzo. En este convento recibe la noticia de la muerte de la Madre Teresa en octubre de 1582, momento en el que se agrava la división entre los descalzos. San Juan apoyaba la política de moderación del provincial, Jerónimo de Castro, en tanto que el P. Nicolás Doria, muy extremoso, que siempre había creído que el santo estaba aliado con sus enemigos, le priva de todos sus cargos enviándole como simple fraile al remoto convento de La Peñuela, donde se entrega a la meditación y la oración en las montañas.
Cae enfermo y le mandan salir del convento de Peñuela dándole a elegir entre el de Baeza y el de Úbeda. Escogió este segundo convento. El viaje empeora su salud, el superior le trata inhumanamente. Después de tres meses de sufrimientos fallece el 14 de diciembre de 1591.
Su muerte trae la revalorización de su vida y tanto el clero como los fieles acuden en masa a sus funerales. Sus restos fueron trasladados al convento de Segovia, donde había sido superior por última vez.
En 1675 es beatificado y en 1726 canonizado. En 1926 es proclamado Doctor de la Iglesia Universal.
La doctrina de San Juan se resume en el amor del sufrimiento y el completo abandono del alma en Dios. Ello le hizo muy duro consigo mismo; en cambio, con los otros era bueno, amable y condescendiente.
Para conocer más de la vida de San Juan de la Cruz: www.sanjuandelacruz.com